Adelantos en el Parque Hugo Chávez, no tanto en Macuto

By ANDRIW SÁNCHEZ RUIZ / @ANSANCHEZRU
Desde años ya lejanos, el beisbol venezolano ha tenido una necesidad: estadios de alta calidad. Las esperanzas siempre han sido pocas. Todos los diamantes que son utilizados en la actualidad por los ocho equipos de la LVBP datan de más allá de 1975. La Ceiba en el estado Bolívar, y el Metropolitano en Táchira, son construcciones jóvenes (de 1998 y 2005, respectivamente), pero ninguna alberga a una organización del circuito rentado.

En el último lustro surgieron dos opciones que podrían saciar el imperioso menester de la pelota caraqueña y del resto del país: el Parque Hugo Chávez en La Rinconada y el Estadio Carlos “Café” Martínez en Macuto, estado Vargas. Ambos nacieron como alternativas para que Leones del Caracas y Tiburones de La Guaira le dieran un descanso al vetusto Universitario.

En 2013 comenzó el movimiento de tierras en La Rinconada, luego de un anuncio del alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez. Las primeras proyecciones apuntaban al término total para 2016, sin embargo existió un notable retraso. De hecho, hasta el año pasado no estaban elevadas las primeras vigas en el terreno.

Pero así como fue evidente la lentitud en años anteriores, tampoco se puede ocultar el avance en los últimos seis meses. De acuerdo con ingenieros de Landscape Vision Corporation, empresa arquitectónica, oriunda de Panamá, encargada de llevar a cabo el proyecto, desde finales de noviembre se comenzó a armar el esqueleto de las altas tribunas del estadio, destinado a darle asientos a 35.000 espectadores, lo que lo convertirá en el diamante de más aforo en Venezuela.

El manto de misterio es tan común en los alrededores de la obra, como los camiones que entran y salen de ella. Las fotografías adentro están prohibidas y la información disponible es poca. No obstante, esta semana se instaló la primera sección del amplio toldo que cubrirá los dos pisos de las tribunas. “Estamos terminando la primera etapa, que finalizará totalmente cuando sean colocadas las vigas del toldo”, explicó uno de los ingenieros residentes de Landscape.

Pero no solo hay mano de obra criolla y panameña allí. También abundan trabajadores chinos que, según varios de los obreros que no quisieron ser identificados, operan “día y noche” para terminar lo antes posible el armazón.

Un ingeniero fue optimista con respecto al avance del estadio de beisbol. “Creo que llevamos un buen ritmo”, señaló. “Si no hay retrasos y continuamos de esta manera, puede que esté listo para octubre”.

Martillo solitario. Si es difícil romper el halo del enigma en La Rinconada, más complicado es hallar voces en la construcción del “Café” Martínez en Macuto. No hubo un ingeniero que alzara una explicación, solo dos puñados de hombres encargados de la seguridad del recinto.

El coliseo costero fue anunciado en 2013 por el gobernador del estado Vargas, Jorge García Carneiro. La teoría señalaba que los Tiburones jugarían allí para la temporada 2015-2016, pero acaba de culminar la campaña 2016-2017 y solo son visibles las columnas y el esqueleto de concreto de las tribunas.

Problemas de terreno han complicado más los retrasos de trabajo. Según habitantes del sector El Pavero, “es raro” cuando hay obreros en masa en pleno despliegue de labores. “Eso está parado desde principios de enero”, dijo uno de los parroquianos que tampoco quiso especificar su identidad. “Hace poco entraron trabajadores allí, pero se cayó el Puente de Guanape y se los llevaron para allá”.

Según el cartel de identificación de la estructura, el gobierno varguense aprobó 281.391.330,40 bolívares. El gobernador García Carneiro no ha oficializado un monto exacto de inversión, pero reportes de prensa aproximan la financiación en los 20 millones de dólares, lo que acercaría al diamante litoralense a los 25.371.600 millones de dólares que costó el Nuevo Estadio de los Tomateros, en Culiacán, en donde se desarrolló la Serie del Caribe de este año y es considerado uno de los más modernos de Latinoamérica.

¿Alivio para el Universitario?

El Estadio Universitario mostró su rostro más cansado en la temporada 2016-2017. Problemas en los baños de tribunas son similares a los que hay en los clubhouse de visitantes. Incluso, en noviembre, personal de Tigres de Aragua se quedó abiertamente por las condiciones del trainer room del dugout visitante de la izquierda. Además, la Fundación UCV y Leones del Caracas y Tiburones de La Guaira no llegan a un acuerdo de paz. El 2 de febrero, el organismo universitario anunció su pretensión de rescindir el contrato con los equipos capitalinos e ir a los tribunales competentes. Luego las novenas alzaron la voz para abogar por el beisbol en el Universitario.