Agónico empate

Sergio Ramos es el clásico zaguero central. Un jugador de maneras un poco toscas, difícil de pasar cuando le toca defender, complicado para marcar a la hora de ir a la pelota parada.

Lo padeció Atlético de Madrid hace dos años, cuando hizo en 2014 el gol para empatar la final de la Champions League aquella que Real Madrid terminó ganando en la prórroga. Ayer, le tocó el turno de sufrir los embates del central al Barcelona.

El oriundo de Camas anotó a los 90 minutos el empate 1-1 con  el que finalizó ayer el duelo en el Camp Nou, que le permite al conjunto de Zinedine Zidane sostener la ventaja de seis puntos sobre su eterno rival en La Liga, y seguir una semana más comandando el campeonato español después de catorce fechas disputadas.

El tanto de Ramos llegó a los 90 minutos, en la última jugada de peligro de los merengues, que habían realizado un gran primer tiempo, pero que después de que ingresó Andrés Iniesta al campo en el segundo, sufrieron con los embates del local que se había ido arriba por intermedio de Luis Suárez al 54’.

“El resultado no era justo”, dijo Ramos a la señal internacional que transmitió el partido. “El centro fue fantástico de Luka Modric, y la pude conectar bien en el área”, contó el zaguero. Su remate se produjo con un cabezazo certero, después de que el argentino Javier Mascherano lo soltó en la marca dentro del área chica.

Bipolar. El duelo fue lento, pastoso, aburrido a ratos. En el primer tiempo no hubo ocasiones claras de gol hasta que Modric tomó el mando de la mitad de la cancha para crear juego, y habilitar con dos pases largos a Cristiano Ronaldo. El portugués, que no suele fallar los mano a mano, desperdició sus dos únicas buenas opciones del duelo.

Barcelona luego pudo desnivelar el partido hacia el final del primer tiempo, pero no fue hasta el segundo, con  la irrupción de Iniesta, cuando apareció su mejor fútbol. Con él, los catalanes se lanzaron al ataque y arroparon al Madrid hasta que a los 54’, Suárez remató un centro de cabeza dentro del área chica para el 1-0 parcial.

Iniesta siguió repartiendo juego, habilitando a Lionel Messi, a Neymar, pero todos fallaron lo que regularmente no desperdician.

Le dieron oxigeno a un Madrid que terminó apelando al espíritu de la primera parte y a esa competitividad que encarna Ramos. “En la primera parte tuvimos más ocasiones, pero al final, mejor es un punto que nada. Es un premio al buen trabajo que venimos haciendo, y al menos seguimos dependiendo de nosotros en la liga. Igual queda mucho campeonato por delante”, remató el central, experto además en llevarse las flores por sus goles agónicos.

Inconformes

Ni en el seno de Barcelona ni en el del Real Madrid estuvieron conformes con el empate. “Así es el fútbol. Tuvimos minutos buenos en la segunda parte, fuimos superiores, y lo malo es que no recortamos distancias con ellos”, aseguró Sergio Busquets en zona mixta a ESPN.

“Fuimos superiores en el segundo tiempo, pero no ganamos, y esas son las cosas que pasan por no concretar las oportunidades”, dijo Luis Suárez.

“Empate es empate”, apuntó Zinedine Zidane. “No fue un partido fácil y estamos orgullosos de lo que hicimos. Seguimos sumando y esto es importante”, remató.