Alfredo Abreu, el coach vocal que triunfó en el 2016

El Latin Grammy lo reconoció con dos nominaciones y este año emprendió un nuevo proyecto musical en Madrid

Dos nominaciones al Grammy Latino, el emprendimiento de un nuevo proyecto musical, así como la responsabilidad de la tutela vocal de grandes y reconocidas figuras artísticas nacionales e internacionales hacen una pequeña parte de los logros que ha labrado durante este año el destacado vocal coach Alfredo Abreu, quien se ha encargado de dignificar el canto de grandes estrellas.

“Durante mis 30 años de trayectoria he trabajado con importantes artistas como Kiara, Víctor Drija, Hany Kauam, Diosa Canales, entre otros; este año me nominaron al Grammy con Caramelos de Cianuro por este último disco y por la canción Abismo; fui galardonado con el premio Talento Sin Fronteras Internacional y tuve mención honorífica con el premio Santa Cecilia de Diamante que me será entregado en febrero próximo”, expresó.

Explicó que a su extenso y nutrido catálogo curricular de talentos se suman estrellas de la talla de Rawayana y Apache, que vienen a engrosar la lista de artistas que han dejado huella con su voz gracias a la supervisión y entrenamiento profesional que les proporciona “El Luthier de la Voz”.

Entre sus éxitos está la dirección de la Academia Vocal que lleva su nombre y que fundó hace ocho años, convertida en el único gimnasio para la voz de Latinoamérica. “El entrenamiento vocal es fundamental porque el cantante es el artista que más disciplinado debe ser porque su instrumento de trabajo está en ellos mismos; tal como un atleta deben tener un estilo de vida muy sano, dormir como corresponde y hasta cumplir con una dieta vocal”, afirmó.

“Cantar no es para todo el mundo, existe un oído armónico que debe existir y pulirse. Ha sido un arduo trabajo de muchos años, desde que descubrí la parte musical no trabajé más nunca porque amo lo que hago y por ello no estoy trabajando sino viviendo y disfrutando mi verdadera pasión”, agregó.

Abreu se prepara para ser la voz líder de una banda en Madrid a la que llamó “Los Terratenientes del Monte de Venus”.

“Bajo el concepto e Rock Industrial y con la producción de Víctor Hugo Mendoza, buscamos dar a entender que existimos personas que nos gusta hacer las cosas bien logradas, no con la visión de querer ser un Rock Star sino de difundir nuestra técnica, profesionalismo y conocimiento en el ramo”, finalizó.