Antonio Ecarri: “La educación no es una fábrica de títulos”

Antonio Ecarri se define como “seguidor del pensamiento de Arturo Uslar Pietri y promotor de la ciudad educadora”. El abogado, profesor universitario y dirigente político sostiene, a propósito de la reforma curricular que está imponiendo el Gobierno, que “la educación no es una fábrica de títulos, sino un proceso para adquirir destrezas para la vida”.

“El Gobierno está en sus peores condiciones y no hay quien mande en Miraflores”, precisó Ecarri, al referirse a la situación política nacional en entrevista concedida al Diario 2001.

¿Cuáles son los aspectos que, según usted, pueden cuestionarse a la reforma curricular?

Entre los más graves está el hecho de que todos los contenidos fueron modificados para mal. La educación media será inconexa y con materias sin sentido, lo que tendrá efectos nefastos para la educación universitaria. La reforma introduce mediocridad y piratería en el sistema educativo criollo y se trata de una inmensa improvisación en la educación.

¿Qué representa la nueva reforma curricular?

Con esta reforma se está condenando al país a ser una fábrica de pobres, y al fracaso, ya que el sistema educativo que se impulsa es malo, sobre todo en la educación pública oficial venezolana que es donde comenzarán a regir los cambios.

¿Qué pasará en la educación privada?

En los planteles privados puede ser que los maestros y los padres, haciendo grandes esfuerzos, puedan introducir otro tipo de contenidos a los jóvenes, aunque tendrán la presencia del Ministerio de Educación como un comisario político supervisando.

¿Cómo queda el tema de los docentes? ¿Están preparados para impartir los nuevos contenidos?

No. En el país no existen profesores calificados para impartir esos niveles de integralidad que se requieren con los nuevos contenidos.

¿A qué cree usted que responde la reforma curricular?

Esto es consecuencia de un modelo demencial que no tiene lógica. También creo que esto es parte de una agenda para dañar las reglas de la democracia y dar una gran patada al diálogo.

A propósito del diálogo, ¿cómo están sus relaciones con la MUD?, ¿pretende usar esa plataforma para alertar al país sobre la reforma curricular?

Nuestras relaciones están bien, y sobre este tema ya conoce el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, quien está más que atento y pendiente.

Como líder independiente e integrante de la oposición, ¿considera que se han acostumbrado a estar de ese lado?

En lo absoluto. Yo, por ejemplo, quiero ser gobierno de la ciudad de Caracas, sacar a Jorge Rodríguez y convertir a la capital en una ciudad de educación. En la oposición hay más de uno que quiere ser presidente, pero yo creo que Ramos Allup es el más apto por su experiencia.

Con respecto a las elecciones generales que pudieran darse en el país ¿cómo juzga la actuación de la oposición?

Nosotros siempre hemos pedido elecciones generales porque la crisis que atraviesa el país amerita que haya una válvula antes de que la nación explote por los cuatro costados.

¿Considera que podrían ser nuevamente pospuestas?

De este Gobierno se puede esperar todo. Pero existe mucha presión internacional sobre este asunto. Además, a lo interno del Partido Socialista Unido de Venezuela también hay presión porque hay muchos dirigentes que quieren seguir en el poder.

¿Cree que la gente esperará la salida electoral?

Creo que los tiempos del hambre juegan en contra de la salida electoral, pero ojalá llegue y no sea muy tarde.

¿Cómo se perfila el próximo año?

Considero que 2017 será un año muy difícil y complejo, con grandes retos sociales para el país. El año que viene pudiera estar lleno de mucha violencia, pero siento que la población venezolana quiere vivir en democracia y lo aprendió en estos años de atraso y miseria.

Fuente: 2001

LR