Carreteras solares para generar electricidad

Las carreteras que captan energía solar podrían ser realidad muy pronto en todo el mundo. La empresa Colas SA, subsidiaria de Bouyques Group –una reconocida firma francesa especializada en la construcción de carreteras–, en colaboración con el Instituto Nacional Francés para Energía Solar, ha venido desarrollando durante cinco años una tecnología conocida como Wattway, la cual después de numerosas pruebas de laboratorio pasará a la fase de planes piloto en cien diferentes lugares del mundo, en 2017.

Wattway es un sistema de paneles compuestos por células fotovoltaicas fabricadas con silicio cristalino, un material altamente resistente al peso de los vehículos –soporta hasta camiones de 18 ruedas–, capaz de recoger la energía solar y transformarla en electricidad. Con un grosor de apenas 5 milímetros, resistentes a derrapes y diseñados para durar, los paneles se instalan directamente en el pavimento sin ningún trabajo adicional de ingeniería civil, lo que quiere decir que es posible utilizar la infraestructura existente sin necesidad de demoler y reconstruir. La gran diferencia entre los paneles Wattway y otros productos de características similares presentados en los últimos tiempos es su facilidad de montaje sin grandes costos y sin grandes obras.

Según Philippe Harelle, director de Tecnología de la Unidad Wattway de Colas SA, el objetivo que se han fijado es llenar con sus módulos solares las carreteras de prácticamente todo el mundo, a fin de “…hallar una segunda vida para las carreteras”, ya que eso evitará que las granjas solares ocupen territorios que deberían ser de uso agrícola. Por ahora, en octubre pasado comenzaron las pruebas de su nuevo producto en una carretera de un kilómetro en la ciudad francesa de Tourouvre, en Normandía. Con un área de 2.900 m², los paneles solares generaron 280 kW de energía en el pico de su capacidad, suficiente para alumbrar un poblado de 5.000 personas durante un año. Aunque la comercialización está prevista para 2018, la tecnología será probada de manera inmediata en Calgary (Canadá), así como en otros países de América, Europa, África y Asia.

Aparte de generar electricidad limpia, las carreteras solares tendrían numerosas ventajas, como el disponer de luces que generan líneas y señales sin necesidad de pintura, y de elementos caloríficos para prevenir la acumulación de nieve y hielo. Adicionalmente, los paneles tendrán microprocesadores que los harán inteligentes y les permitirán comunicarse entre ellos, con una estación central de control y con los vehículos. Por si fuera poco, los carros eléctricos podrán cargarse con energía limpia mientras circulan así como en parqueaderos especiales anexos a la carretera y, los vehículos autónomos circularán sin problemas.

En Estados Unidos, por su parte, el estado de Missouri acaba de inaugurar un par de hombrillos fotovoltaicos generadores de energía solar a ambos lados de la Ruta 66 (Chicago-Los Ángeles), los primeros que se construyen en un sitio abierto al público, cuyo objetivo es la carga de vehículos eléctricos a lo largo de toda la famosa ruta. Los hombrillos fueron desarrollados por Solar Roadways, una compañía creada por los inventores Scott y Julie Brusaw, quienes afirman que reemplazar el pavimento de todas las carreteras y estacionamientos de Estados Unidos con sus paneles solares generaría más de tres veces el consumo de electricidad del país.

Las pruebas piloto que se están llevando a cabo se están concentrando, aparentemente con éxito, en el problema de los altos costos de construcción y mantenimiento, aspectos que han sido desde el principio los que más polémica han generado. No obstante, el tema es prometedor ya que tan solo en el periodo comprendido entre 2010 y 2015, el precio de los módulos solares ha caído 67% mientras que el de los sistemas fotovoltaicos lo ha hecho en 57%.