Con un perfil educativo sobre lo contemporáneo comienza Mérida Foto 2016

Ha habido una insistencia en la fotografía. La búsqueda de espacios y las nuevas tendencias han obligado a una revisión del oficio y su lenguaje en el arte.

Es precisamente este uno de los objetivos del Festival Nacional de Fotografía Mérida Foto, que este año celebra su cuarta edición.

Hoy se inaugura con una programación que incluye conversatorios, talleres, proyecciones, un encuentro teórico, una decena de exhibiciones y el IV Salón de Proyectos Fotográficos en Espacio-GAF, que reúne cerca de 40 propuestas.

Cuando nace el proyecto, la situación de la fotografía era precaria en el país, afirma uno de sus organizadores, Marcel del Castillo. “Había escasas actividades, los museos e instituciones del Estado mostraban poco. Se hacían exposiciones y talleres, pero nos parecía que había que dar un paso más.

Había que lanzar una señal nacional para ver qué pasaba. Los últimos encuentros habían sido en 1986, en Caracas, y en el año 2000 en Clarines, organizado por lo que era el Conac. Cuando decidimos hacer este festival vinieron muchos artistas importantes. Fue una explosión”, recuerda.

La intención en los primeros años era juntar a artistas y espectadores en un lugar de discusión y análisis, así como crear espacios para los talentos emergentes. Ahora los organizadores se enfocan más en la educación y promoción de la fotografía contemporánea venezolana. “Hay una necesidad de formar a las nuevas generaciones en lo técnico, aunque se ha dejado de lado lo que está sucediendo afuera. El mundo está en el medio de un torbellino por el tema tecnológico, que ha hecho que todos tengan una cámara y puedan hacer fotos. Quienes desarrollamos el oficio como arte tenemos que profundizar en su uso. Ya no es nada más algo estético, ha tomado un viso crítico como lenguaje complejo”, expresa Del Castillo.

Agrega que la actualidad del país no está entre los temas principales del fotógrafo contemporáneo: “Y eso también es parte de su crecimiento.

Hay trabajos intimistas, de identidad, cuerpo, la familia. Pero no hay un trabajo contundente de la crisis”.

Llevar a cabo un festival como este requiere un presupuesto importante con el que la organización no cuenta. En 2013 intentaron buscar patrocinio y no recibieron respuestas satisfactorias; lo hicieron el año siguiente y tampoco. Entonces decidieron permanecer de manera independiente. “Apostamos a la vanguardia y muchas instituciones no van en esa línea”, dice el fotógrafo.

Mérida Foto se sostiene entonces con colaboraciones (historiadores de arte, fotógrafos, profesores de la Universidad de Los Andes, estudiantes), alianzas y el dinero que se genera del encuentro teórico, que dura tres días y en el que ya están inscritos cerca de 120 participantes de varias ciudades del país. “Son clave la solidaridad y la tolerancia”, afirma.

Actividades. Además del encuentro teórico, Mérida Foto 2016 incluye el programa Visionado Portafolios, que se realiza por segunda ocasión y está dedicado a los jóvenes creadores. Se presentarán individuales de José Ramírez, Carlos Germán Rojas, Manuel Vásquez, Esso Álvarez, María de los Ángeles Castillo y Camilo Carvallo.

Con la exposición Representación contemporánea de la imagen se rendirá homenaje a Claudio Perna y se prevé la presentación del primer Fotolibro colectivo latinoamericano.