Cuando Alberti recuperó la calma para volver a la pintura

EL UNIVERSAL

15 de diciembre de 2016 12:15 PM

El Puerto de Santa María.- El Puerto de Santa María (sur de España) celebra mañana el 114 aniversario del nacimiento de Rafael Alberti con una exposición de obras creadas durante en su exilio en Argentina, cuando el poeta recuperó el sosiego y retomó su primera vocación, la pintura.

Como cada 16 de diciembre, fecha de su nacimiento, el espíritu del poeta volverá a invadir su ciudad natal, El Puerto de Santa María, especialmente desde la sede de la Fundación que lleva su nombre, constituida en 1994, en vida del autor de “La arboleda perdida”, en la casa en la que pasó su infancia.

Mañana, la Fundación volverá a acoger, como hace desde 1999, un recital continuado de su obra en el que participarán más de trescientos escolares de distintos niveles educativos así como personalidades de la política y la cultura y visitantes anónimos.

Para celebrar este aniversario, la Fundación, que alberga gran parte del legado del poeta, sacará a la luz una selección de sus fondos relacionados con la obra pictórica de Alberti (1902-1999) en su larga etapa del exilio argentino.

Unas obras que reflejan el periodo en el que Alberti pudo retomar su primera vocación, la pintura, que descubrió antes que la poesía y a la que se dedicó con intensidad en sus años juveniles.

Aunque nunca abandonó del todo su pasión por ella, sí que hizo un largo paréntesis en esa afición.

Un paréntesis que se debió a que sus inicios en la poesía le depararon ganar el Premio Nacional con su primer libro, “Marinero en tierra”, a la intensa actividad que compartía con el grupo de poetas de la Generación del 27, y a la fuerte actividad política que desarrollaría especialmente durante los años de la II República y la Guerra Civil.

Tras esta convulsa etapa, Alberti emprendió un largo exilio.

En Argentina, donde vivió entre 1940 y 1963, la distancia con españa le ayudó a recuperar la serenidad que necesitaba para retomar con fuerza su primera vocación.

La exposición “Retorno a la pintura en el exilio argentino” expone una veintena de obras de esta época, que reflejan la peculiar fusión de poesía y pintura que Alberti llamó “liricografía”.

Estas obras no formaban parte de la donación inicial que el poeta realizó a su ciudad en 1978, ni a la que realizó en 1994 al constituirse su fundación.

Han sido adquiridas a lo largo de los años por la fundación o por el Ayuntamiento de El Puerto para cubrir el vacío de obras de esta etapa que había, ya que la mayoría formaban parte de colecciones particulares porque su venta supuso una vía de ingresos para la familia Alberti en sus años de exilio.

La muestra de obras, de distintas técnicas pictóricas y con predominio de las serigrafías y el gouach, se acompaña de una selección de ediciones bibliográficas y documentos sobre esa etapa.

Además de esta exposición, la Fundación añade a los actos de conmemoración una jornada de puertas abiertas, otra de “bookcrossing”, que liberará en las calles de la ciudad una serie de libros de o sobre Alberti para que los lectores puedan recogerlos, disfrutarlos y volverlos a dejar, y el inicio de la campaña “Marinero en tierra”.