Desalojaron a 35 familias del barrio Los Chaguaramos por canalización del río Valle

El río Valle se desbordó otra vez ayer, pero esta vez las lluvias no solo trajeron un caudal de agua sucia que anegó las casas. El Ministerio de Transporte y Obras Públicas acudió al lugar a las 6:00 pm, después de un año ausente, para desalojar a las 35 familias que permanecían en el lugar que quedó en riesgo luego de la ampliación de la autopista Valle-Coche en octubre de 2015. El destino prometido fue Ciudad Caribia.

Ayer a las 5:00 pm se inundaron las casas de ocho familias que perdieron todos sus enseres, entre ellos los Martínez. Esa familia fue trastrocada dos veces este año por las imprecisiones de la ingeniería cuando construyeron los pilotes en el centro del cauce para hacer la ampliación de la vía. El procedimiento de ingeniería fue advertido como erróneo por el Colegio de Ingenieros porque alteraba el caudal del río. Los expertos instaron primero a ampliar las canalizaciones antes de expandir la vía para evitar el desbordamiento.

El 1° de junio de este año la hija de Sandra Martínez, de 19 años de edad y con 3 meses de embarazo para ese momento, cayó al río Valle cuando su casa -ubicada en la entrada del barrio donde vivían las familias debajo de la autopista desde hace 40 años- se desplomó junto con otras dos viviendas en una larga noche de lluvia. Pudo ser rescatada por los Bomberos del Distrito Capital y no perdió al bebé. Los hijos de Sandra volvieron a vivir con ella, unos metros más atrás de las ruinas.

Ayer hasta las 4:00 am al menos 30 familias fueron desalojadas con sus enseres. A media mañana el personal del ministerio permanecía en la entrada del barrio sin atreverse a entrar. “Ese barrio es muy peligroso, estamos esperando que todos salgan para tumbar las casas por la ampliación de la canalización del río”, dijo una funcionaria que no quiso identificarse.

Al mediodía aún seguían cinco familias embalando sus pertenencias y Sandra Martínez trataba de lavar la ropa y recuperar las cajas en donde tenía sus enseres recogidos desde hace un año, cuando prometieron llevarla a Ciudad Tiuna con las primeras 15 familias que desalojaron. “Estoy lavando mi ropa porque en Ciudad Caribia no hay agua. Trato de sacar mi nevera y aire acondicionado aunque no sé si sirva porque todo se mojó. No pueden sacarme sin mis cosas porque no sé cuándo lo recuperaré”, precisó la madre de cinco hijos que tiene 15 años viviendo debajo de la autopista.

Minutos después funcionarios de la Dirección Antidrogas de la PNB entraron con armas y chalecos antibala al lugar.

El diputado José Guerra pidió una investigación a la obra que costó más de 200 millones de dólares porque a un año “existe ya un desnivel en el elevado a la altura de La Bandera, debido a que una de las placas ya ha cedido”.

Desplome en Petare. Protección Civil Sucre lleva seis años evaluando que en Lomas de Caucagüita y La Fénix, en Petare, hay filtraciones en las tuberías de aguas servidas que ocasionan que el terreno vaya cediendo. En ese momento se desalojó una casa y se impidió que siguieran las construcciones.

Desde el domingo se abrieron grietas, pero los habitantes trataron de evadir el problema por desconocimiento y solo las rellenaban con tierra. PC Sucre acudió al lugar y desalojó a cinco familias de dos edificaciones que se desplomaron y otras cuatro seis casas que podían verse afectadas de forma indirecta. Las 12 familias pernoctaban en vigilia en la calle y algunas madres con niños pequeños pedían albergue en las casas de algunos vecinos menos afectados. En dos días las dos estructuras de derrumbaron -una de ellas construida hace un año con cuatro pisos de altura-. La carretera bajó 6 metros y 15 adultos con 4 niños quedaron sin casa.

“Esto no es culpa de la naturaleza sino del hombre que construye de forma anárquica. Estas tuberías de aguas servidas las hicieron ellos mismo y se desconoce desde cuándo tiene filtraciones”, precisó el director de PC Sucre, Gabriel D'Andrea.

El ministro de Vivienda y Hábitat, Manuel Quevedo, acudió al lugar y prometió casas. Sus funcionario hablaron de llevarlos a Ocumare del Tuy, pero no hubo un plan concreto. “No sé quién nos abrirá su casa hoy para dormir”, dijo Yohanna Galarraga, quien vivía alquilada con su esposo e hijos de 4 meses y 10 años de edad.