“Designación a dedo aleja la salida electoral a la crisis”

By EDGAR LÓPEZ, EL NACIONAL
Apenas 11 días tardó la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en convalidar la estrategia utilizada por el chavismo para mantener su hegemonía en el Poder Electoral. En esta oportunidad, mediante la ratificación de las rectoras Tania D’Amelio y Socorro Hernández.

El constitucionalista Juan Manuel Raffalli considera que el fallo es una usurpación de las funciones que la carta magna le atribuye a la Asamblea Nacional. “El PSUV solicitó la intervención del máximo tribunal antes de que venciera el período de las rectoras a reemplazar, lo cual evidencia la intencionalidad política del recurso judicial. ¿Cómo pueden declarar la omisión legislativa si ni siquiera se llevaron a cabo los debates ni se verificó la falta de consenso en el Parlamento? Ni Diosdado Cabello, en la época en que dirigió la Asamblea, se atrevió a tanto”, recordó.

El abogado destaca que la Sala Constitucional también prescindió de una formalidad que en la actual coyuntura es clave. “Esta vez no estableció el carácter temporal de la omisión legislativa y da por descontado que Hernández y D’Amelio permanecerán en sus cargos hasta 2023. Dicho de otra forma, la designación a dedo de rectores aleja la salida electoral a la crisis”

El TSJ exculpa al Poder Ciudadano de no haber postulado candidatos: “…resulta absolutamente alejado de la verdad que algún órgano distinto a la Asamblea Nacional se encuentre en omisión inconstitucional respecto del referido proceso de designación de rectores o rectoras del CNE, pues ninguna persona jurídica ni natural debe participar ni cohonestar el referido desacato del Parlamento nacional y, en caso de hacerlo, tendrá responsabilidad frente al Estado venezolano”.

De esta manera la Sala Constitucional insiste en que no basta la desincorporación de los diputados de Amazonas y, en forma expresa, vuelve a exigirle a la Asamblea un “acto parlamentario formal”. En la práctica, ello implicaría que la oposición acepte formalmente que no tiene la mayoría calificada en la Asamblea Nacional, con todas las consecuencias que ello implica en términos de merma de facultades legislativas y contraloras.

“Esta sentencia –continúa el constitucionalista– se dicta como una demostración de fuerza por parte del gobierno con el apoyo de los siete magistrados de la Sala Constitucional, pues la ratificación de las dos rectoras, proclives al oficialismo, se publicó pocas horas después de que la Asamblea Nacional declaró la responsabilidad política del presidente Nicolás Maduro”.

René Molina, integrante del Bloque Constitucional, va más allá: “Cada vez es más grotesco el uso del Poder Judicial para perpetuar al chavismo en el gobierno. Las formalidades que intentaba cumplir la Sala Constitucional la primera vez que se atrevió a designar a rectores del CNE por omisión legislativa ya no existen. Se actúa descarada y brutalmente. El barniz jurídico no alcanza para cubrir la perversidad de las operaciones políticas que han hecho los magistrados del Tribunal Supremo”.

Molina pregunta: “¿Por qué el TSJ designó precisamente a las dos rectoras más vinculadas al chavismo y las más reacias al revocatorio presidencial?”. Y él mismo contesta: “Por las mismas razones por las que fueron designados a dedo los magistrados del TSJ”.

Molina coincide con Raffalli en que la cooptación oficialista de todos los órganos del Poder Público, excepto la Asamblea Nacional, dificulta la solución de la crisis política.