Desmantelamiento de radares dificulta hallazgo del helicóptero

By NATALIA MATAMOROS | NMATAMOROS@EL-NACIONAL.COM
El sistema de triangulación de radares del estado Amazonas, diseñado para controlar el tráfico aéreo, fue desmantelado por lo que se ha complicado más la localización del helicóptero, de fabricación rusa y del Ejército venezolano, que transportaba a 13 personas,  reportado como desaparecido el 30 de diciembre de 2016.

La información fue suministrada por el gobernador de esa entidad, Liborio Guarulla, quien indicó que los radares fueron desmantelados y esto imposibilita la detección de aeronaves. “No pueden localizarse aviones con cargamentos de droga o que lleven productos de contrabando. Tampoco es imposible precisar cuántos aviones están sobrevolando el espacio aéreo en búsqueda del helicóptero que lleva 40 días desaparecido”.

La denuncia fue realizada por el mandatario regional ante los miembros de la comisión de Seguridad y Defensa de la Asamblea Nacional. Agregó que fueron violados los protocolos de vuelo en las labores de búsqueda que se iniciaron dos días después de su desaparición. “El trayecto entre Puerto Ayacucho y el aeropuerto de La Esmeralda, que era el destino de la aeronave, tiene una duración de 2 horas y 15 minutos. Si a las 2 horas y media no llega, debió emitirse una alerta y 2 horas después activar la emergencia para organizar el operativo de rastreo y esto no se hizo”, explicó.

Hace 35 días se incorporaron las comunidades indígenas en las labores de búsqueda y, según Guarulla, no ha podido enviarles alimentos. “El gobierno nos ha prohibido respaldar a las poblaciones que han peinado las faldas del cerro Duida en busca de la aeronave y sus ocupantes. Tampoco han suministrado información sobre el estatus de los operativos de rastreo y las presunciones sobre el paradero de la aeronave”, expuso.

Juvenal Romero, padre del joven Yeison Romero, sargento primero del Ejército, denunció que en abril de 2016 la madre de su hijo se agravó por una insuficiencia renal. “Él le pidió al comandante Oswaldo Gallegos, del Batallón Rafael Urdaneta, al cual estaba adscrito, que le diera permiso para visitarla y se lo negó. Pese a ello, el muchacho viajó. Meses más tarde Gallegos le impone esa medida disciplinaria por abandono de servicio”.

Romero no se explica por qué si a su hijo le dieron de baja, lo llamaron otra vez para viajar a La Esmeralda. “Mi hijo nunca tuvo problemas de conducta. Solo desacató esa orden de su superior, porque quería estar con su madre”.

Edgar Zambrano, presidente de la comisión de Seguridad y Defensa de la AN, indicó que continuará con las investigaciones. Añadió que citaron a Vladimir Padrino López, ministro de la Defensa, para tratar el tema, pero hizo caso omiso a la convocatoria.