Ejército paquistaní lanza operación antiterrorista en la frontera afgana

  • EFE

16 de agosto de 2016 12:45 PM

EL UNIVERSAL

Islamabad.- El Ejército de Pakistán lanzó una operación antiterrorista por tierra y aire en el noroeste del país en la frontera con Afganistán, una semana después del atentado en la ciudad occidental de Quetta que causó 72 muertos y más de 100 heridos, informó hoy una fuente militar.

“La operación se desarrolla a lo largo de la frontera de Pakistán con Afganistán en el valle Rajgal en pasos de alta montaña”, en la región de Khyber, explicó en su cuenta oficial en Twitter la oficina de Relaciones Públicas del Ejército paquistaní, citó Efe.

El Ejército paquistaní mantiene en zonas tribales del país desde junio de 2014 la operación Zarb-e-Azb, en la que han muerto unos 3.400 supuestos insurgentes.

La ofensiva pretende “reducir el movimiento de terroristas que cruzan la frontera”, añadió.

Las operaciones terrestres y los bombardeos aéreos destruyeron nueve supuestos refugios de insurgentes y un gran número “fueron golpeados con precisión en un terreno peligroso”, subrayó el Ejército.

El presidente paquistaní, Mamnoon Hussain, aseguró el pasado sábado en la celebración del Día de la Independencia del país asiático que se vengaría a las víctimas de ataques como el de Quetta, uno de los peores en lo que va de año en Pakistán.

“La sangre de los mártires de Quetta no será en vano”, advirtió en su discurso a la nación.

El pasado día 8, un hombre hizo detonar las bombas que llevaba consigo en un hospital de esta ciudad, al que había sido trasladado el cuerpo de un abogado asesinado a tiros horas antes, en el momento en que numerosos letrados y periodistas habían acudido al centro.

El ataque fue reivindicado por el grupo talibán Jamaat ul Ahrar y también por la organización yihadista Estado Islámico.

El Ejército paquistaní mantiene en zonas tribales del país desde junio de 2014 la operación Zarb-e-Azb, en la que han muerto unos 3.400 supuestos insurgentes.

El Gobierno y el Ejército paquistaní atribuyen a Zarb-e-Azb el descenso de la violencia en el país, donde el número de víctimas civiles en ataques terroristas se ha reducido prácticamente a la mitad en la primera mitad del año comparado con el mismo periodo de 2015, pese a atentados como el de Quetta o el que el pasado marzo ocasionó 73 muertos y más de 300 heridos en Lahore (este).