“El derrumbe me dejó sin hija y en la calle”

By NATALIA MATAMOROS, EL NACIONAL
Una niña de apenas tres meses de nacida, de nombre Arantxa Muñoz, murió el sábado luego de presentar cuadros febriles, vómitos y diarrea durante dos semanas. La causa de esos malestares no obedeció a un virus o a trastornos digestivos por la ingesta de comida en mal estado, sino por un talud que cayó sobre su vivienda de zinc y latón el 2 de diciembre. La niña tragó parte del lodo que tapió la casa y pese a que fue rescatada con vida le sobrevino una infección que no pudo superar.

Su madre, Nancy Mendoza, relató que estaba preparando un tetero para su pequeña cuando sintió un estruendo a medianoche. Era un deslizamiento de tierra causado por las fuertes lluvias caídas desde días anteriores. En cuestión de segundos el derrumbe dejó en ruinas su vivienda, tapió a su hija y a otros dos niños que también son de su familia, de 5 años y 2 meses de nacido. La avalancha también arropó a Yibernú Revette, de 24 años de edad, amiga de Muñoz y que también vivía en ese inmueble improvisado, construido en la parte alta del sector Las Torres de La Vega. Revette no sobrevivió, pero los tres niños sí, aunque quedaron afectados de salud.

La bebé de Muñoz fue rescatada por funcionarios de Protección Civil a las 3:00 am. Había tragado mucha tierra y fue trasladada al Centro Diagnóstico Integral de Las Mayas. Allí fue estabilizada y dada de alta. Sin embargo, persistía la fiebre alta y cuadros diarreicos producto del lodo. Las medicinas que le prescribieron no hicieron efecto en su organismo y estaba descompensada.

“La llevé al hospital Pérez Carreño, le hicieron una placa y no reveló nada. De nuevo le dieron de alta, pero la situación se complicó. Los vómitos eran más frecuentes hasta que el viernes fue hospitalizada otra vez en el centro Elías Toro de Catia. No se sobrepuso y murió”, contó la madre.

Los otros dos niños que también sobrevivieron y que vivían con Mendoza presentan el mismo cuadro de Arantxa. “Tememos que corran con la misma suerte y no pueden recibir una asistencia adecuada porque estamos junto con otras familias en un refugio en La Yaguara a la espera de la asignación de una casa digna. Ese derrumbe me dejó sin mi niña y en la calle”, expresó la mujer.