Encapuchados asesinaron a dos cuñados en su vivienda en El Hatillo

By NATALIA MATAMOROS / NMATAMOROS@EL-NACIONAL.COM
Dos cuñados fueron asesinados por dos hombres encapuchados y vestidos de negro que entraron a la fuerza en una vivienda multifamiliar en la calle La Hoyadita del sector El Parquecito en Turgua, municipio El Hatillo del estado Miranda.

Las víctimas fueron identificadas como Frank Jesús Colmenares y Danny Gustavo Delgado, ambos de 22 años de edad, y albañiles.

Según el relato de los parientes, los pistoleros tumbaron la puerta de la vivienda donde residía Danny y se dirigieron a su habitación, lo despertaron a golpes y luego le dispararon. Tras cometer el asesinato los homicidas se dirigieron al anexo donde vivía Frank y de igual modo caminaron hasta la habitación, sacaron a la esposa y atacaron a tiros al joven. “Cuando iban a salir del inmueble escucharon los quejidos de Frank y se devolvieron para rematarlo. Le dieron un disparo en el cuello”, contó su hermana Fanny Colmenares.

Siguen los amedrentamientos. En otro hecho ocurrido en el bloque 46,  sector El Mirador del 23 de Enero mataron a dos vecinos: Víctor Ramón Martínez, de 47 años, y Alexander José Figueroa, de 38 años. Se encontraban en la puerta del ascensor del edificio cuando fueron sorprendidos por dos hombres armados que les dispararon. Figueroa corrió pero fue alcanzado por uno de los proyectiles en las escaleras del piso 1, mientras que Martínez murió en la puerta del elevador. Se supo que Figueroa era chofer de transporte público.

Se presume que los agresores son integrantes de un colectivo que controla la zona. Este no es el primer hecho violento que se registra este año en la parroquia. El domingo 29 de enero los miembros de un grupo armado, que opera en Monte Piedad, irrumpieron en la misa que se celebraba en la iglesia San Pedro Ravell y profirieron insultos contra monseñor Jesús de Zárate. “Gritaron consignas como Viva Chávez. No volverán y sembraron el pánico entre los feligreses, en su mayoría niños que estaban haciendo la Primera Comunión. Les prohibieron salir del templo por aproximadamente 40 minutos. Cuando finalizaron su discurso ofensivo se marcharon del lugar. A raíz de este episodio el párroco Ángel Tortolero se marchó de la comunidad”.

En el acto litúrgico oficiado una semana después el colectivo volvió a entrar y uno de sus voceros abogó por la paz y la sana convivencia en la parroquia. “Desde que estos grupos se apoderaron del lugar no tenemos vida. Vivimos en una guerra entre el hampa y estas agrupaciones que también siembran violencia y atacan a todo aquel que se atreva a desacatar sus lineamientos. La policía no tiene ninguna autoridad porque son ellos los que se encargan de tomar la justicia por propia mano y de controlar quién entra y quién sale, de la distribución de las bolsas de comida y de organizar las actividades. El resto de la población no tiene voz ni voto”, contó un vecino que pidió no mencionar su nombre por razones de seguridad.

Entre el viernes en la tarde y el domingo en la mañana 15 cadáveres fueron ingresados a la morgue de Bello Monte. 70% de los cuerpos trasladados correspondía a homicidios, mientras que el 30% restante a accidentes de tránsito.