Gobernación estricta e integral del PCCH conduce China a un nuevo escenario

03 de diciembre de 2016 05:40 AM

EL UNIVERSAL

El año 2016 es de importancia trascendental para la República Popular China por ser el año inicial de su ejecución del XIII Plan Quinquenal de Desararollo Económico y Social. Siguiendo la ruta de desarrollo con conceptos de innovación, coordinación, respeto al medio ambiente, apertura y acceso compartido a beneficios, China está logrando resultados fructíferos en la reforma del lado de la oferta, sobre todo en áreas tales como el recorte de la capacidad excesiva de producción, y la economía se mantiene desarrollando establemente con la expectativa de lograr un crecimiento anual en un 6,5%, lo cual es un éxito apreciable. Sin embargo, dado cuenta a grandes dificultades y desafíos causados por los factores desfavorables internos y externos del país, actualmente la economía china se encuentra en el período del cambio de marcha de su crecimiento (de alta velocidad a velocidad alta moderada), el período de los dolores previos al alumbramiento de su reajuste estructural y el período de digestión de las medidas políticas estimulantes del período anterior, por lo cual se confronta aún con una gran presión de ralentización. En este sentido, ahora es un período crítico para China y es menester tomar medidas eficaces con miras a la creación de un nuevo escenario de desarrollo.

Frente a los desafíos y riesgos, el Partido Comunista de China (PCCh) persiste, junto con el pueblo chino, en explorar un camino de reforma y desarrollo correspondiente a la situación del país. Para tal efecto, la 6ª Sesión Plenaria del XVIII Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) tuvo lugar entre el 24 y 27 de octubre pasado, en que se revisaron y aprobaron las Normas de la Vida Política dentro del Partido ante la Nueva Situación y el Reglamento de Supervisión al Interior del Partido, así mismo se formalizó la posición nuclear del camarada Xi Jinping del Comité Central del Partido. Las Normas y el Reglamento constan de estipulaciones claras sobre la regulación de la vida política y la supervisión intrínseca del Partido, instando a todos los militantes a adherir a la línea fundamental del Partido, a salvaguardar el prestigio y liderazgo del Comité Central del Partido con el camarada Xi Jinping como núcleo, y a obedecer a todas las órdenes del Partido sin falla. Se ha elevado a un nivel sin precedentes la exigencia sobre el fomento del estilo del Partido y de la moralización administrativa y la lucha contra la corrupción, poniendo el énfasis en supervisar a los cuadros dirigentes de alto rango, estrechar vínculos con las masas, y atenerse al centralismo democrático y a la selección y nombramiento correctos de funcionarios. El “núcleo” y los dos documentos ponen en manifiesto los conceptos nuevos de gobernación del Partido a través de la insititucionalidad y el reglamento, lo cual, concorde con la Gobernación del País en Estricta Conformidad con la Ley, garantizan la Profundización Integral de la Reforma y la Complementación de la Construcción de una Sociedad Modestamente Acomodada en todos los Sentidos (objetivos planteados por el PCCh en las tres sesiones plenarias anteriores).

El PCCh, el partido gobernante, desempeña un papel decisivo en materia de la gobernación del país. El avanzar con los tiempos y administrarse en función del reglamento fortalecen al Partido la capacidad de gobernación y dirección, así como la facultad de gobernanza tanto política como socio-económica. El PCCh es un partido caracterizado por la autopurificación, el autoperfeccionamiento, la autorrenovación y la autoelevación. Gracias a ello, el PCCh y el Gobierno chino marchan en todo momento al frente de los tiempos siendo la locomotora para el desarrollo del país, mientras tanto, sus políticas constituyen un gran apoyo a la recuperación de la economía mundial. Ante la compleja situación caracterizada por la dificultosa recuperación de la economía mundial, el PCCh y el Gobierno chino han diseñado nuevas estrategias traducidas en acelerar el cambio en los modelos de crecimiento,  en realizar reformas estructurales del lado del suministro, en promover un desarrollo motorizado por la innovación, impulsar la apertura bidireccional y de alto nivel y potenciar el desarrollo verde y compartido. Hoy día, la economía china es una fuerza motriz del crecimiento económico mundial cuyo tercio se debe a esta segunda economía mundial, motivo por el cual, la “receta china” no sólo apoya el desarrollo de la economía nacional sino que también inyecta vitalidad a la economía mundial.

“La primavera no se da por iniciada con una sola planta florecida, sino cuando todas las plantas de los jardines florezcan.” De la misma forma, China quiere compartir con el mundo sus conceptos de desarrollo, especialmente con los países latinoamericanos que igual como China son países en vías de desarrollo. Últimamente el presidente chino Xi Jinping realizó una visita de Estado a Ecuador, Perú y Chile y asistió a la Cumbre Informal de líderes de APEC en Lima. Con esta gira se crearon nuevos incentivos al desarrollo de las relaciones chino-latinoamericanas. Después de la gira, el Gobierno chino publicó un nuevo Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe, lo cual ha sido respondido por países de este continente con una actitud positiva puesto que el Documento presenta un porvenir espléndido de cooperación entre China y países de América Latina y el Caribe.

Venezuela, además de ser un país importante latinoamericano, es gran socio y amigo de China y las cooperaciones bilaterales forman parte trascendental de las cooperaciones sino-latinoamericanas. En la actualidad, el pueblo chino se esfuerza por realizar su sueño de alcanzar la gran revitalización de la nación china, mientras que el pueblo venezolano también se dedica a explorar un camino hacia la materialización del sueño venezolano. Al igual que antes, China sigue tratando las relaciones sino-venezolanas desde una altura estratégica y una visión a largo plazo y sigue promoviendo el avance integral de las cooperaciones bilaterales en diversas áreas. Ésta es una oportunidad histórica que no debemos perder. Hemos de heredar la amistad tradicional entre ambos países, aumentar intercambios de experiencia de la gobernación partidista y estatal, y fomentar el desarrollo conjunto, de este modo crearemos un mejor futuro para la Asociación Estratégica Integral China-Venezuela.

Por Zhao Bentang

Embajador de la República Popular China en Venezuela