Irán responde a EEUU que es la solución en la región, y no un problema

EFE

El primer vicepresidente iraní, Eshaq Yahangiri, aseguró este sábado dirigiéndose a Estados Unidos que su país “no es un problema para la región”, sino la nación que puede ayudar a resolver las crisis de Oriente Medio.

Yahangiri rechazó las acusaciones estadounidenses de apoyo a grupos terroristas e indicó que Oriente Medio es “una región crítica” en la que Irán es “capaz de garantizar la estabilidad”, según las declaraciones difundidas por la agencia oficial IRNA.

“Teherán no es un problema para la región, sino el que puede ayudar a resolver los problemas regionales (…) Si Irán no estuviera presente, Siria estaría en manos del grupo terrorista Dáesh (acrónimo en árabe del Estado Islámico)”, agregó.

El vicepresidente insistió asimismo en que la República Islámica no está preocupada por la retórica estadounidense: “Si hablan con Irán con respeto y tratan de resolver los asuntos mediante el diálogo, todos podemos salir ganando”, subrayó.

El secretario de Defensa de EEUU, James Mattis, denunció hoy que Irán es “el mayor patrocinador estatal del terrorismo en el mundo”, mientras que el presidente, Donald Trump, advirtió ayer de que el régimen iraní “está jugando con fuego”.

Por su parte, el director interino de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro, John Smith, dijo el viernes que “el continuado apoyo de Irán al terrorismo y el desarrollo de su programa de misiles balísticos supone una amenaza para la región”, tras anunciar nuevas sanciones contra individuos y entidades iraníes.

La relación entre Irán y EEUU se ha tensado en extremo desde que Trump ordenara suspender por tres meses la emisión de visados a los nacionales de Irán y otros seis países de mayoría musulmana, a lo que la República Islámica respondió con una medida recíproca.

También ha agravado la situación la prueba con misiles efectuada el domingo pasado por Irán, que hoy inició unas nuevas maniobras militares que incluyen sistemas de radar y de misiles de fabricación local.

A las nuevas sanciones estadounidenses, la República Islámica reaccionó además ayer con la imposición de restricciones legales a un número de individuos y entidades estadounidenses implicadas en, según el Ministerio de Exteriores, la financiación y apoyo a grupos extremistas en la región.