“Leiva” un artista español de primera categoría

Posted By: V- Diario Digital. 05 de diciembre de 2016

Desde que comenzó su carrera en solitario, cuya tercera referencia es este nuevo disco Monstruos, Leiva se ha consolidado como un valor indispensable en el panorama del rock en español. Tras este reconocimiento público y profesional que se ha ganado paso a paso, se esconden muchos años de fe ciega y trabajo constante, chispa compositiva, pasión por la música, y una magia que solo poseen los grandes.

Su primera banda se llamó Malahierba y con ella aguantó desde los tiernos catorce años hasta su mayoría de edad. Cuando alguien está en una banda de rock’n’roll sin haber llegado a los sweet little sixteen no es que solo sepa lo que no quiere, es que no quiere seguir otro camino. Miguel Conejo Torres, Leiva, nació en Madrid en 1980 y desde entonces ha vivido siempre en el barrio de la Alameda de Osuna, al noroeste de Madrid. De crío tenía decidido dedicarse al fútbol, y ahí se ganó el mote, pues al parecer a todo dios le recordaba al internacional brasileño Leivinha, quién vivió momentos de gloria a mediados de los setenta como jugador del Atlético de Madrid. Sin embargo fue finalmente la música quien se llevó a este flaco gato al agua, a la húmeda electricidad de estrofas y melodías, traicionando un futuro deportivo que vaya usted a saber. En Malahierva Leiva ocupó el puesto de batería, compartiendo las labores de composición con quienes tenían las cosas más claras dentro del grupo y defendiendo con adolescente convicción y pasión su adorado rock de los sesenta y setenta.

La idea fija de imbuirse de rock de manera más seria, y que dejase de ser una excusa de ocio, lleva a Leiva a juntarse con otros dos vecinos del mismo barrio, Rubén Pozo y Tuli, y hacer un grupo de versiones de Leño. Era 1999 y nacía Pereza. En sus primeros pasos por los pequeños clubs de Madrid llaman la atención del público, que vio en ellos desvergüenza y frescura combinadas con alma y talento… el cascarón se rompía y Leiva aprendía y conquistaba en un mismo jaggeriano lengüetazo. A cuenta de curtirse el cuero en el circuito de garitos fueron naciendo los primeros temas propios, que evidenciaban una deuda clara con los glamorosos setenta, encabezados por Marc Bolan y los Stones, sin olvidar referencias autóctonas como Burning y Tequila, asimilados todos ellos en una vena claramente pop que nunca desechaba un buen riff.

La historia discográfica de Pereza empieza en el 2001 con un primer disco, Pereza, al que seguiría al año siguiente, ya reconvertidos en dúo, Algo para cantar, donde Leiva comienza a darle filo a su cuchillo compositor (el primer aviso fue “Pienso en aquella tarde”). El salto de trampolín de Pereza se produciría con Animales (05) y el pelotazo en listas que supusieron composiciones de Leiva como “Princesas” y “Todo”, el trabajo, que sobrepasó con creces el Disco de Oro, les colocó en la órbita de los grandes del panorama pop español, como quedaría corroborado en Amigos de los Animales (06) donde cantan sus temas con gente como Amaral, Deluxe, Quique González, Enrique Bumbury, Carlos Tarque, Christina Rossenvigne o Coque Malla.

Después llegarían dos discos con los que seguir haciendo surf en la cresta de la ola: Aproximaciones (07) conquistó diales y corazones con tal eficiencia que llenaron Las Ventas y llegaron al Disco de Platino, buena parte de la culpa la tuvieron singles de Leiva tan deslumbrantes como “Estrella polar”. En el disco por cierto colaboró el ex Rolling Stone, Mick Taylor, que aportó su sabia telecaster en la canción “Grupis”. Aviones (09) supuso la confirmación de Pereza como un valor seguro y de Leiva como personalísimo creador de canciones (su “Lady Madrid” fue la diana del disco, aunque poso fuerte dejaron también otras suyas como “Amelie” o “Llévame al balie”) con un claro concepto de rock vibrante y emocional que mira al futuro sin dejar de mamar de la teta del pasado. El propio dúo fue el encargado de encarar la producción de estos dos trabajos, descubriéndose en Leiva la faceta de un músico trabajador y perfeccionista ante los mandos, que tiene muy claro el sonido y la textura que busca para expresar su música.

Paralelo al olímpico ascenso de Pereza en el territorio español se desarrolla su proyección internacional, que empieza en Argentina donde realizan varias giras y cuyo broche de oro podría ubicarse en la actuación que Pereza ofrece junto a Joaquín Sabina en el mítico Estadio de la Bombonera de Buenos Aires. A estas alturas del partido Pereza son reclamados una y otra vez para colaborar, bien en el estudio, bien sobre las tablas, con músicos de la talla de Andrés Calamaro, Miguel Ríos, Loquillo, Fito Páez o Jaime Urrutia, haciendo realidad sueños que se tornan en actos de natural compadreo.

Por su parte Leiva le coge gusto a los secretos del estudio de grabación, lo cual le llevará a dirigir la producción de los dos primeros discos del grupo Sidecars. Tampoco deja de lado la batería, mucho más que el pasional divertimento de un músico completo, pues todas las baterías de Pereza en los discos las graba él, y forma junto a Xoel López la banda de versiones One Hit Wonders e incluso graba baterías en algunas canciones para su admirado Ariel Rot. También ocupa ese puesto en otro combo de covers, la mega banda Hot Legs (junto a Carlos Tarque, Rubén Pozo y Sara La Rubia).

Cultiva la composición para otros artistas, creando canciones para Iván Ferreiro, Quique González (con él montará el proyecto Autopista) e incluso para el incombustible Joaquín Sabina, para quién compone, arregla, canta y produce un par de temas de su disco Vinagre y rosas (2009) (su canción “Tiramisú de limón” fue elegida como primer single del disco por el propio Sabina). Además, para el musical Más de cien mentiras, basado en la obra del genio de Úbeda, Leiva arregla y produce otros dos temas. Otro affaire interesante resulta el perpetrado junto el escritor Benjamín Prado, para quién música poemas en enjundiosas veladas de spoken-words que se realizan siempre que una bonita ocasión se presenta. El cine también le reclama como compositor y en el 2010 el director Achero Mañas le encarga la banda sonora de Todo lo que tú quieras, un paso nuevo en el proceso creativo del incombustible y todoterreno músico madrileño.

En Diciembre de 2010 Pereza despidió su gira Aviones con un reventón en el Palacio de los Deportes de Madrid. Tras unos meses de descanso, Leiva y Rubén hicieron pública la noticia de que su siguiente paso sería un disco en solitario cada uno.

Dicho plan culmina por parte de Leiva con la edición de Diciembre (2012), lógica y mágica evolución de todo lo aprendido en Aviones, que continúa la senda de investigación y buceo por el timbre setentero del muro de guitarras de doce cuerdas y los sólidos arreglos de viento. En el proceso creativo de Diciembre Leiva llevó a cabo un trabajo instintivo y obsesivo, grabando casi todos los instrumentos, produciendo el disco, obstinado en hallar el secreto de sus grabaciones favoritas: los vericuetos de los mejores creadores de la canción rock.

Este primer disco obtuvo críticas inmejorables por parte de la prensa especializada, arrancó en el top-3 y se mantuvo en la lista de los 50 más vendidos del 2012 según Promusicae, y recibió parabienes oficiales (disco nacional del año según iTunes, Premio Rolling Stone al mejor disco del año, nominado a 2 Gramys Latinos, etc), destacando el haber agotado las entradas en la madrileña sala La Riviera las tres noches que se presentó el disco. Con este trabajo bajo el brazo viajó nuevamente a Argentina, allí ofreció varios conciertos colgando el cartel de soldout en casi toda la gira, además de realizar la obligada ronda de promoción. Como curiosidad, con Diciembre Leiva actuó por primera vez en París.

La gira se extendió durante meses y sumó más de 70 presentaciones, agotando entradas en casi todas las ciudades, Leiva funcionó en directo respaldado por su banda habitual, la Leiband, como a él le gusta denominarla: 8 músicos sobre el escenario que exhiben una complicidad envidiable y una energía aplastante, aunque también cedió espacio al formato acústico, actuaciones más intimistas en las que el artista aparece respaldado por dos músicos de la banda, desgranando un sentido repertorio. Se realizaron varios videos clips con las canciones del disco, destacando el trabajo que hizo Titán Pozo en la canción “Vis a Vis”, nominado al Grammy Latino como mejor videoclip. Metido en gira, Leiva saca tiempo para componer la banda sonora para la película Temporal, dirigida José Luis López González.

Terminada la gira de Diciembre, Leiva se embarcó en un par de proyectos de envergadura. El primero fue la asociación artística con su amigo gallego Iván Ferreiro, con quien hizo una gira acústica por teatros, y grabó una canción, “Anticiclón” (disponible en edición digital solamente), algo que se veía venir, pues el affaire entre ambos ya venía de muy atrás. El otro plan fue la gira Uno de los Nuestros, donde Leiva se juntó a Loquillo y Ariel Rot para realizar una gira por grandes recintos. Un tiempo después, Leiva se juntaría con Carlos Tarque y Fito para grabar con ellos su tema inédito “Sixteen”.

Para su segundo trabajo discográfico, Pólvora, Leiva cuenta con Carlos Raya (Fito, Quique Gonzalez, M-Clan, etc) como co – productor y con el apoyo del ingeniero neoyorkino Joe Blaney (Keith Richards, B-52, Prince, etc.). El resultado fue emocionante, aplastante: Pólvora entró directo al Nº 1 en ventas gracias a su sonido elegante y efectivo, pero también a un rock personal y distintivo que contiene éxitos tan rotundos como “Terriblemente cruel”, con el que consiguió el disco de platino en streaming y cuyo vídeo sobrepasó en sus primeras semanas de emisión las tres millones de visitas. Así, disco y autor fueron agasajados por el público y halagados por la crítica, y en su recorrido cupo la nominación al mejor artista español de los European Music Awards (EMAs) de la MTV, la de Rolling Stone como Mejor Canción, o el galardón recibido en los Premios 40 Principales a Mejor Artista Rock Español). Además Pólvora fue el 2º disco más vendido del 2014 en iTunes España, el 3º disco más escuchado en Spotify, llegando a acumular 67 semanas en la lista de álbumes más vendidos.

Entre 2014 y 2015 la gira Polvora On Tour sumó la friolera de 120 presentaciones a ambos lados del Atlántico (Leiva participó en festivales emblemáticos como el Cosquín Rock y el Lollapalozza, Argentina), tuvo momentos tan álgidos como lo fueron los cuatro sold-outs consecutivos en La Rivera y el abrir para los mismísimos The Rolling Stones en el Estadio Santiago Bernabeu en su gira 14 On Fire Tour. La gira Pólvora se cerró en el Palacio de los Deportes de Madrid ante 12.000 personas. Acabado el tour, Leiva aún ofreció un concierto único en Buenos Aires, ciudad a la que le une un enorme vínculo afectivo por las siempre calurosas acogidas que le dispensa.

En el 2015 Leiva recibe el doble disco de oro como reconocimiento por las ventas de Diciembre y de Pólvora. Ese mismo año comienza a trabajar con el exitoso artista argentino Abel Pintos, produciéndole su nuevo disco. También compone para más artistas, entre los que destacamos a Loquillo, Rosario, Dani Martin o su amigo Ivan Ferreiro.

Tras unos meses ordenando lo escrito durante la gira, componiendo desde la calma, el madrileño se mete de nuevo en el estudio con Carlos Raya y Joe Blaney. El resultado llega meses más tarde, es Monstruos, cuyo primer adelanto es el single y clip “Sincericidio”, que salió a la calle el 24 de junio de 2016, y donde nos hallamos con la dulce melodía irremediable que dicta un corazón alborozado en manos de un riff-man pletórico. Leiva arranca con una tensión primaria al más puro estilo wéstern de Leone/Morricone y vuelve a embridarnos con un estribillo arrollador que certifica que el artista madrileño suena fiel a sí mismo y tiene lo más grande qué decir. “Sincericidio” es el palpitante preámbulo del tercer disco en solitario de Leiva, Monstruos, que salió a la calle el pasado 26 de agosto de 2016 y que ya se encuentra entre los primeros lugares del ranking especializado.

Fuente: Nota de prensa