Mataron a un bartender para robarlo en Petare

By NATALIA MATAMOROS | NMATAMOROS@EL-NACIONAL.COM
Un hombre, identificado como Yonder Medina, de 18 años de edad, que trabajaba como bartender en el Club Los Cortijos, fue asesinado por unos delincuentes que lo robaron en Petare.

En la morgue de Bello Monte sus parientes relataron que Medina salió el domingo a visitar a una tía en Barrio Unión. A las 6:30 pm se despidió para irse a su casa en la avenida San Martín. A cuatro cuadras de la residencia de su tía un grupo de delincuentes lo atacó para robarlo, Medina se opuso y al pie de la escalera de La Guanare le dispararon. Los homicidas lo despojaron de su billetera, un bolso que cargaba terciado, de los zapatos y su celular.

Un grupo de vecinos, que fue testigo de lo ocurrido, dijo que Medina corrió para huir de los hampones. A los pocos minutos observaron el movimiento policial tras la búsqueda de los homicidas.

Mildred Medina, tía del joven asesinado, informó que su sobrino era humilde y de principios. Su madre lo abandonó y su madrastra lo crió como un hijo más. “Yonder me respetaba y atendía mis consejos; era un niño ejemplar, educado. Luego de vivir un tiempo conmigo se mudó a casa de su tía en Petare, pero ella le advirtió que era una zona peligrosa y le recomendó que se mudara con su abuela, en la avenida San Martín que, en comparación con Petare, es un sitio más seguro. “Lo vienen a matar cuando me estaba visitando. Nosotros tenemos miedo de salir a la calle a trabajar. Esta zona se convirtió en un lugar inhabitable por culpa de una banda delictiva que nos tiene azotados”, dijo Mildred Medina.

Ultiman a vendedor de golosinas. En otro hecho ocurrido en el kilómetro 5 de El Junquito asesinaron a Rafael Ruggiero, de 20 años de edad. Su madre, Marianela Castellanos, relató que a las 7:00 pm recibió una llamada de una vecina en la que le informaba que su hijo había sido asesinado en el sector Santa Eduviges. “Me dijeron: Marianella, a Rafa lo tirotearon y está en el pavimento. Me acerqué hasta allá y lo reconocí”, dijo la mujer. Le dieron un disparo en un ojo y dos en la espalda.

Los familiares presumen que lo atacaron para despojarlo de las chucherías que vendía en las unidades de transporte público porque al momento de encontrarlo muerto no tenía consigo la mercancía.

“Hace un mes a mi muchacho lo robaron en el kilómetro 8 cuando se bajaba de un autobús en el que vendía galletas y pepitos. Eran dos delincuentes que le dijeron: ‘Epa, pana, dame la merca y los reales’. Para evitar que le dispararan le entregó lo exigido a los delincuentes, pero su paciencia llegó al límite, y en esta oportunidad los enfrentó y tuvo un final trágico”, explicó su madre.

La vía a El Junquito es una de las zonas que registra el mayor número de delitos del municipio Libertador, según sus habitantes. Denunciaron que a los peatones les arrebatan los celulares, las carteras y hasta las bolsas de mercado. Los transportistas aseguran que a diario se registran entre dos y tres robos en las unidades.