Prestaciones y anticipos

  • CARLOS SAINZ MUÑOZ

10 de noviembre de 2016 05:00 AM

EL UNIVERSAL

La Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadores y Trabajadoras (LOTTT) cumplió el mandato de dotar un nuevo Régimen de las Prestaciones Sociales apegado al espíritu, propósito y razón de nuestros constituyentes, que elevó las Prestaciones Sociales consolidándolas como DDHH de la clase trabajadora y blindándolas como un patrimonio familiar en forma proporcional al tiempo de servicio, progresiva, acumulativa y calculado al último salario integral con retroactividad que hoy más que ayer ante la crisis que tanta miseria inmerecida ha causado a los trabajadores y trabajadoras, a sus familias y dependientes,  por esto hay que defender las prestaciones con firmeza y valentía   de  los sindicatos

La LOTTT garantiza a los trabajadores(as) el derecho a retirar como anticipo de sus prestaciones  sociales, pero con una limitación de hasta un setenta y cinco por ciento de lo depositado como garantía de sus prestaciones sociales, pero exclusivamente para satisfacer obligaciones derivadas de carácter social y familiar como: la construcción, adquisición, mejora o reparación de vivienda para el trabajador y su familia; la cancelación de hipoteca, o cualquier otro gravamen de su propiedad.

Adicional a las causales mencionadas se legitima  la inversión en educación para el trabajador(a), para él, ella o su familia; y hacer frente a los gastos para atención médica  hospitalaria para él, ella o su familia. Si las prestaciones están acreditadas en la contabilidad de la entidad de trabajo el patrono(a) deberá otorgar crédito o aval para los supuestos mencionados y el patrono podrá exigir al trabajador(a) que informe para qué utilizó los anticipos solicitados.

Los intereses serán calculados trimestralmente y cancelados al trabajador(a) anualmente salvo que el trabajador(a), mediante mani­festación escrita decidiera capitalizarlos. Igualmente, después de cumplir el primer año de servicio, el patrono(a) depositará a cada trabajador(a) dos días de salario (integral) por cada año, acumulativos hasta un máximo de treinta días de salario y cancelados al trabajador(a) anualmente, salvo que el trabajador por escrito manifieste su  capitalización. El peor enemigo de las prestaciones sociales como único medio del ahorro patrimonial familiar de los trabajadores, es la inflación incontrolada  e injusta.

@laborasainz