Temer busca salida a nueva ola de corrupción

El presidente de Brasil, Michel Temer, le pidió ayer a la Fiscalía que acelere la investigación acerca de los sobornos pagados a decenas de autoridades por la constructora Odebrecht, en las que figura como uno de los citados, para impedir que el proceso paralice el país.

La petición para que la investigación reciba prioridad fue hecha al procurador general de la República (Fiscalía), Rodrigo Janot, en un memorando oficial enviado ayer por la Abogacía General de la Unión, órgano que representa a la Presidencia en procesos judiciales.

El gobierno alegó en la petición que la divulgación “ilegítima” de las acusaciones hechas por Odebrecht en su acuerdo con la Fiscalía ha generado “interferencias” en el proceso de votación de las medidas de ajuste fiscal enviadas por el Ejecutivo al Congreso y necesarias para sanear las cuentas públicas de Brasil.

La nueva vuelta de rosca a una crisis que se arrastra desde hace más de dos años la dieron el fin de semana unas delaciones que han sido atribuidas a antiguos ejecutivos de Odebrecht, que han acordado colaborar con la justicia a cambio de una reducción de penas. Una de ellas sostiene que Temer intervino personalmente, pidió y obtuvo de la empresa 10 millones de reales (cerca de 3 millones de dólares) para la campaña electoral de 2014, en la que fue compañero de fórmula de la ex mandataria Dilma Rousseff, a quien sustituye desde su destitución en agosto pasado.

Las denuncias también han salpicado a medio centenar de dirigentes de partidos que forman la base política de Temer, entre quienes figura el presidente del Senado, Renán Calheiros, contra quien la Fiscalía presentó  formalmente otra acusación de corrupción.

Calheiros ya responde como reo en una causa abierta por la Corte Suprema por supuestas maniobras a favor de una empresa que pagaba la pensión de una hija que tiene fuera del matrimonio. Igualmente es investigado en otros once procesos, en su mayoría por asuntos asociados a la red de corrupción en Petrobras. Calheiros es uno de los pilares del oficialismo en el Senado y un influyente miembro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, que lidera Temer y que será clave para la aprobación de las medidas de ajuste fiscal que el gobierno ha propuesto al Parlamento.