Usuarios soportaron una cola de 30 cuadras para deshacerse del billete

By DULCE MARÍA RODRÍGUEZ, EL NACIONAL

“Esto es otra humillación para el pueblo, parece que tenemos que mendigar para que nos cambien tres lochas para poder comer”, dijo una adulta mayor que llevaba 7 horas en cola en las afueras del Banco Central de Venezuela. Contó que llegó a las 6:00 am y era la 1:00 pm y aún no había sido atendida.

“A quién se le ocurre que toda Venezuela tenga que venir aquí a cambiar los billetes de 100 bolívares y ni siquiera eso, porque solo se puede depositar. Yo no tengo cuenta bancaria, vengo de Barlovento y necesito efectivo”, dijo Oscar Salsedo, gandolero.

La cola recorría en zigzag la avenida Urdaneta y Altagracia hasta llegar a la avenida Fuerzas Armadas, aproximadamente 30 cuadras. Guardias nacionales, Casa Militar, polinacionales y el Sebin custodiaban la infinita fila de mujeres con bebés en brazo, hombres, niños y adolescentes que aguardaban bajo el sol o cubiertos por sombrillas.

Una funcionaria que vestía una franela con el logo del BCV informó: “No se está canjeando el dinero, solo se reciben depósitos. Están dispuestas 30 taquillas que trabajarán hasta las 4:30 pm.

Tienen que recordar que el presidente Maduro el jueves en la anoche redujo el plazo a solo cinco días, por lo que el proceso se mantendrá hasta el 20 de diciembre, incluidos sábado y domingo”.

Entre los presentes en la cola causó molestia que solo pudieran depositar y no canjear los billetes de 100, como se había anunciado antes. La expresión de impotencia prevalecía en sus rostros.

Dos mujeres discutían: “Este gobierno ha hecho con los pobres lo que le ha dado la gana. Qué impotencia. Además de hacer cola por comida ahora tenemos que hacerla para poder tener dinero para comprarla”, dijo otra. Su vecina de fila le respondió: “Esto es indignante. Por menos que esto han tumbado gobiernos.

“Nosotros somos los culpables por aceptar como borregos lo que nos hacen”.

En una de las paredes del BCV se podía leer: “Lograr el bienestar de la patria es la cúspide de la felicidad humana”. Ciro Vásquez, adulto mayor que viajó desde Barlovento para canjear 10.000 bolívares, se mostró indignado: “Este gobierno ha puesto al pueblo a pasar trabajo como ningún otro y todavía se atreven a hablar de amor y asegurar que lo que hacen es por el bienestar del país.

“Son una cuerda de bandidos”, aseveró.

César Galindo, de 69 años de edad e invidente, narró que tenía 8 horas desde que salió de su casa en Guarenas.

Añadió que hasta esa hora no había desayunado y que no tenía información precisa acerca de qué hacer. “Me mandan de una cola para otra. Cada persona dice algo diferente.

Esta medida no funciona, alguien tiene que pensar en nosotros y ayudarnos”, expresó exaltado.

Había dos colas, una para la tercera edad y discapacitados, y otra para los demás ciudadanos. La extensión de ambas se perdía de vista en el horizonte.

Hasta el mediodía los bomberos habían atendido 12 casos de adultos mayores con dolor de cabeza, debilidad y mareos porque no habían desayunado y tenían muchas horas parados bajo el sol, informó Wilmer Chacón, analista de seguridad.

Los comerciantes informales se desplegaron por toda la cola, y al contrario de los comercios formales aceptaban los billetes de 100 bolívares.

Ofrecían café, jugos, chucherías, juguetes, zapatos, ropa, bisutería y diferentes hojas para “guarapos”. Un vendedor de café dijo que tenia a su hermano en la cola y al terminar con el quinto termo le llevaría el dinero para depositarlo. “Las ventas han estado muy buenas”, afirmó.


El dato

Hasta el 30 de noviembre había 611.170 millones de bolívares en billetes de 100 bolívares. El gobierno, en principio, ordenó depositarlos o canjearlos; sin embargo, la operación de canje se trancó porque en billetes de 2, 5, 10, 20 y 50 bolívares solo hay disponible 179.553 millones de bolívares. Además los nuevos billetes de 500 no entraron en circulación el 15 como se prometió.