Velas izadas y viento a favor

By ANDRIW SÁNCHEZ RUIZ @ANSANCHEZRU, EL NACIONAL
Días varados en el medio del mar de la eliminación pasó la galera. Tras un motín y el abandono de El Almirante del puesto de mando, las ventiscas favorables comenzaron a llegar. La acción de izar las velas fue ordenada por la voz de Omar Malavé, quien heredó el cargo de manager, y desde hace cinco días el navío encontró la ruta de las victorias.

La travesía ha mejorado de tal manera que anoche los Navegantes del Magallanes superaron a los Leones del Caracas 6 por 2, en el Estadio Universitario, para  encontrar el tercer laurel consecutivo y el sexto en los últimos ocho careos.

La bitácora señala que el atraco en la ciudad capital no fue fácil. Los filibusteros fueron paralizados durante cuatro innings por Jhoulys Chacín, abridor de los capitalinos. Además, un hit de Henry “Pollito” Rodríguez y un cuadrangular de Félix Pérez, en el tercero y cuarto tramos, era un motivo de preocupación. Sobre todo por la presencia del grandeliga Eduardo Rodríguez en el morrito.

“Estaba un poquito descontrolado, eso me dio problemas durante el juego”, comentó el zurdo de los Medias Rojas de Boston, que ha vivido los legendarios encontronazos contra los Yanquis de Nueva York, pero nunca había disputado un choque de los Eternos Rivales. “No puedo explicar la emoción cuando estaba allí parado. Todo lo que había visto en televisión lo viví en persona”.

En el quinto comenzó la toma turca del diamante ucevista, gracias a un sencillo de Luis Rodríguez. Una más fue gracias a un wild pitch de Chacín, hasta que en el séptimo llegaron las dos rayitas del triunfo con imparable de Josmil Pinto.

“Para ser sincero, Chacín hacía muchos pitcheos de calidad, pero en ese turno traté de olvidar todas las cosas, buscar un buen lanzamiento y hacer una buena conexión”, dijo el inicialista. “Los coaches me decían que viera la pelota y le diera, los batazos salen solos”.

A pesar del trabajo, Chacín cargó con la derrota y la victoria fue para Carlos Enrique Hernández. El resultado le aguó el estreno como manager melenudo a Yorvit Torrealba, quien tiene la difícil tarea de apaciguar las aguas turbias en el clubhouse y encaminar a los avileños a una racha positiva.

“Conversé con los peloteros. Para mí va a ser sencillo. Les pedí que me den el mil por ciento en el terreno, que trabajen duro. Todos tenemos una responsabilidad con la organización y los fanáticos. Hay que cambiar la actitud de estar en el último puesto”, señaló. “Hay que seguir trabajando y, de ser necesario, llamarlos individualmente para halarles las orejas”.

Magallanes se consolida en el sexto y último puesto para los playoffs y, por el momento, nadie puede negar que las velas están izadas y el viento sopla desde popa.

Los Tigres despertaron. Buddy Bailey tuvo un regreso triunfal con sus Tigres de Aragua. El nuevo manager celebró por primera vez en la temporada luego de que sus dirigidos sacaron una victoria de visitantes frente a Águilas del Zulia 5-1. Austin Bibbens-Dirx destacó desde la lomita para darles oxígeno a los bengalíes en el séptimo puesto de la tabla. Mientras que en Barquisimeto Cardenales de Lara batió 6-2 a Tiburones de La Guaira con otra destacada labor de Rául Rivero desde el montículo.