Yo me pregunto

  • JOSÉ TORO HARDY

01 de noviembre de 2016 05:02 AM

EL UNIVERSAL

Yo me pregunto: ¿Cómo irá a hacer el gobierno para cubrir el Presupuesto Nacional que hizo aprobar al margen de la Constitución?

 Es inconstitucional porque no fue aprobado, tal como lo exige la Constitución, por la Asamblea Nacional. Expresamente señala la Constitución en su art. 187, al enumerar las atribuciones de la Asamblea Nacional:

“Discutir y aprobar el presupuesto nacional y todo proyecto de ley concerniente al régimen tributario y al crédito público”.

No existe en la Carta Magna ninguna disposición que autorice a la Sala Constitucional del TSJ para aprobar el presupuesto, además de que carece de los conocimientos para hacerlo. Aprobaron un presupuesto de 8,5 billones de bolívares, 5,66 veces más alto que el del año anterior que era de 1,5 billones.

Yo me pregunto:
¿Cómo piensan financiarlo? El ingreso petrolero está en caída libre porque el mismo es una combinación de cuánto petróleo se produce por el precio a que se vende. La producción, conforme a la OPEP ha caído en 240.000 barriles diarios en 7 meses (nunca antes había ocurrido); y, con respecto al precio, el propio gobierno es tan pesimista que lo ha estimado en 30 dólares.

Nos dice el Presidente que se financiará fundamentalmente con impuestos internos. Ahora bien, me permito informarle al señor Presidente que con una caída estimada del 10% del PIB, lo que ocurrirá será una caída de la recaudación fiscal en términos reales. La economía venezolana es como una esponja seca. Por más que la exprima no será mucho lo que logre extraerle.

Y por cuanto el presupuesto no fue aprobado conforme a la Constitución, las posibilidades de financiamiento externo son nulas. Y no se trata de ninguna guerra económica y menos de una conspiración. Nadie otorgará financiamientos que no sean aprobados por el Poder Legislativo porque saben que sus posibilidades de cobrar se acercan a cero, sobre todo en momentos en que dada la inestabilidad política que vive Venezuela, piensan que será a otro gobierno al que tendrían que cobrarle.

Por lo demás, tal como reza el art. 187 antes citado, las eventuales leyes de crédito público también tendrían que ser decretos igualmente inconstitucionales.

Quizá el gobierno esté pensando en que será ayudado por países como Rusia, que por el sólo hecho de enfrentarse con EEUU en su área de influencia, estaría dispuesto a correr el riesgo de no cobrar. Tratar de revivir una “guerra fría” en territorio venezolano sería, sin duda, un crimen. Por lo demás Rusia, afligida también por una crisis económica de graves proporciones, no sé si estará dispuesta a correr semejantes riesgos, cuando ya parece tener las manos llenas en Siria, Irak y Ucrania.

China, por su parte, ya ha asumido bastantes riesgos con Venezuela y no luce dispuesta a incurrir en otros adicionales.

Parece, pues, que la única alternativa de cubrir el inmenso déficit fiscal que se desprende de ese presupuesto aberrante, es la impresión de dinero sin respaldo por parte del BCV. Ese dinero falso -en grandes cantidades- se incorporaría a la masa monetaria generando una inflación que en el 2017 podría alcanzar niveles que podrían oscilar entre el 2.600 y el 3.000%. Ese sería otro crimen monumental contra el pueblo venezolano.

Yo me pregunto:
¿Cómo irá a hacer el régimen para atender el aumento del salario mínimo y del bono alimentario que acaba de aprobar? Ciertamente el impacto en la administración pública es inmanejable si no se cuenta con los ingresos para hacerlo. Sencillamente deberá profundizar su política de obligar al BCV a imprimir aún más dinero inorgánico. Quizá anticipándose a las consecuencia de tal barbaridad, le han ordenado ya al Banco Central emitir billetes de mucho mayor denominación como los que ya se anuncia saldrán en diciembre a la circulación con un valor nominal de Bs. 5.000, 10.000 y 20.000.

Yo me pregunto:
¿Será que carecen de los más elementales conocimientos de cómo funciona una economía? ¿O será simplemente que ex profeso pretenden destruir las bases de la economía venezolana para así controlar, como algunos creen, a una población doblegada por el hambre?

La realidad es que, si bien sin duda, es deseable aumentar la capacidad adquisitiva de la población, lo que resulta importante es su ingreso real y no decretos que se traduzcan en aumentos mucho más que proporcionales en el nivel de los precios. Pagar más bolívares que valen mucho menos, carece totalmente de sentido porque su efecto podría llegar a ser negativo.

En suma me pregunto:
Si el gobierno no se da cuenta que acaba de decretar un aumento masivo del desempleo, ya que, al estar imposibilitadas de cubrir el incremento y a la vez arrinconadas por el decreto de estabilidad laboral y los controles de precios, a muchas empresas no les quedará otro recurso que cerrar sus puertas dejando un mar de desempleados en el país.
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@josétorohardy